Me recogen a las 5.50 para llevarme al bus que va a El Paine. Será una excursión de día completo, donde en vez de volver, me quedaré al final de la tarde en el Parque Nacional en una zona de tránsito antes de llegar al Refugio.
Paramos en Cerro Castillo para hacer la salida de Argentina y la entrada en Chile. Los chilenos son muy estrictos con la prohibición de meter verduras, frutas y cualquier producto crudo no envasado.
Pasamos sin problemas (no parecen tener muchas ganas de trabajar), cosa que agradece mi mochila porque no me apetecía nada volver a tener que andar recomponiedola.
Pagamos la entrada al parque (sangría a los europeos y americano). Para que luego digamos que el Guggenheim es caro.
El guía es un vacilón terrible. En plan Faemino y cansado. Me tengo que esconder tras el asiento en ocasiones (me da la risa tonta) porque les vacila a los guiris de mala manera. No se corta lo más mínimo.
Damos la vuelta completa al Parque y me dejan en Laguna Amarga (otra que se está secando y aumentando la concentración de sal por el cambio climático). Un transfer nos acerca al refugio.

Está impresionante, con madera y con habitaciones de 4 camas. Además tenemos desayuno y cenas incluidas que para sí la quisieran muchos sitios. La comida es normal pero se agradecen las atenciones del personal.
Las vistas son espectaculares. Para mi las mejores de todos los alojamientos, porque tenemos enfrente las torres de El Paine. Hay hoteles de 200 y 300 $ pero no tienen estas vistas. Ha sido un acierto reservar este refugio.
Comparto habitación con Laia y Albert, dos chicos de Girona.
Ha sido tan duro el viaje que después de cenar caigo rendido.
Además mañana tengo intención de subir a la base de las torres pronto para la mañana para agarrar las mejores horas de sol.
Paramos en Cerro Castillo para hacer la salida de Argentina y la entrada en Chile. Los chilenos son muy estrictos con la prohibición de meter verduras, frutas y cualquier producto crudo no envasado.
Pasamos sin problemas (no parecen tener muchas ganas de trabajar), cosa que agradece mi mochila porque no me apetecía nada volver a tener que andar recomponiedola.
Pagamos la entrada al parque (sangría a los europeos y americano). Para que luego digamos que el Guggenheim es caro.
El guía es un vacilón terrible. En plan Faemino y cansado. Me tengo que esconder tras el asiento en ocasiones (me da la risa tonta) porque les vacila a los guiris de mala manera. No se corta lo más mínimo.
Damos la vuelta completa al Parque y me dejan en Laguna Amarga (otra que se está secando y aumentando la concentración de sal por el cambio climático). Un transfer nos acerca al refugio.
Está impresionante, con madera y con habitaciones de 4 camas. Además tenemos desayuno y cenas incluidas que para sí la quisieran muchos sitios. La comida es normal pero se agradecen las atenciones del personal.
Las vistas son espectaculares. Para mi las mejores de todos los alojamientos, porque tenemos enfrente las torres de El Paine. Hay hoteles de 200 y 300 $ pero no tienen estas vistas. Ha sido un acierto reservar este refugio.
Comparto habitación con Laia y Albert, dos chicos de Girona.
Ha sido tan duro el viaje que después de cenar caigo rendido.
Además mañana tengo intención de subir a la base de las torres pronto para la mañana para agarrar las mejores horas de sol.
1 comentario:
Hola viajero!! Cuidado con lesionarte, sino con quien voy a tener largas conversaciones cuando juegue el Athletic!!!
Recuerdos de mi sobrino Asier y claro está, de Aspi y Bego.
P.D. Seguro que estás de vacaciones?? no vemos ninguna foto!!!
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